Nicholas Blohm, un escritor frustrado, encuentra cierto día en el parque un extraño personaje: un comprador-vendedor "al peso" de libros usados. el hombrecillo lo reconoce por haber leído de él un par de libros, y decide obsequiarle un manuscrito que extrae de la colección que guardaba en una enorme bolsa plástica negra.

El escritor empieza a leerlo y nota que el manuscrito es especial. Cuando lo cierra desaparece la historia, es decir, todo lo que en él había escrito. Se desespera, pues su intención es apropiarse de la novela, y en medio de su ansiedad por encontrar respuestas decide buscar en Internet. Encuentra que los personajes que figuraban en el manuscrito sí existen y que justo está ocurriendo lo que decía que iba a suceder.

Viaja a Roma a encontrar a los personajes de "su novela" y de pronto se ve involucrado en la trama.

A lo largo de la novela junto al personaje principal debe encontrar el secreto dejado por el conde Claudio Contini-Massera a su sobrino. Un secreto que de llegar a cristalizarse involucra una gran fortuna, una búsqueda que apela a la inteligencia de ambos: sobrino y escritor; y que los lleva a bibliotecas encadenadas, a las catacumbas de Armenia y a la Isla de Capri.

domingo, 29 de enero de 2012

"El manuscrito" en Algunos Libros Buenos, por Jaime Cortés, escritor.

«Cuando el monje extendió las manos ofreciéndole el cofre, se encontraba al borde del acantilado. Por un momento tuvo miedo de que fuese una trampa. Antes de entregárselo lo retuvo un instante como arrepintiéndose. Temblaba tanto que pudo sentir sus movimientos convulsivos. Luego el monje hizo un ademán brusco, soltó el cofre y se lanzó al vacío. No se escuchó ni un grito. Instantes después, solo un sonido seco acompañado de un crujido atenuado por la distancia. Horrorizado, se asomó al precipicio y pese a que ya estaba oscuro pudo distinguir un bulto informe sobre la roca plateada. Le invadió un profundo sentimiento de piedad, una mezcla de compasión, pena infinita y agradecimiento. Tenía en sus manos lo que había ido a buscar, sintió a través del grueso tejido de la mochila los listones de metal en la madera. Dio la vuelta y se alejó del lugar con largas zancadas: el mal estaba hecho y ya no había remedio. Sintió el viento frío como un latigazo en la cara y supo que estaba húmeda a pesar de que aún no había empezado a llover. Reprimió el sollozo y caminó con prontitud el largo trecho de regreso que lo llevaría a la piazza, cobijando el bulto bajo su chaqueta de cuero. Miró los signos fosforescentes de su reloj: tenía el tiempo justo para llegar al muelle y abordar el último ferry».

Así comienza “el Manuscrito I. El secreto”, la novela de Blanca Miosi que podeis encontrar en la página de Amazon a un precio muy asequible, en el siguiente enlace:

http://www.amazon.com/MANUSCRITO-secreto-especial-Spanish-ebook/dp/B005HFDHXU/ref=sr_1_3?ie=UTF8&qid=1327744647&sr=8-3

¿Cabe mayor sensación de curiosidad por seguir adelante después de leer un párrafo como este? Nicholas Blohm cierra el manuscrito en el que ha leído el párrafo anterior, y mira a su lado, en el banco de un parque de Nueva York. El hombre que se lo había prestado ya no está a su lado. Otro nuevo misterio, seguido, atrayente, seductor. Así es toda la novela. Situaciones misteriosas, intrigantes, atractivas, con el sabor a la buena literatura del que están impregnadas todos los libros de esta gran autora venezolana, la autora de “La búsqueda” y “El legado”, novelas que también reseñé en su momento en este blog.

Blanca Miosi vuelca en lo que escribe su profesionalidad como autora, su infinita capacidad de documentación. En el caso que nos ocupa, parece que en determinados pasajes el lector se sumerge, gracias a la precisión y facilidad de descripción de Blanca, tanto en las catacumbas y húmedas galerías del complejo de Noravank, en Armenia, lugar en el que se dice comenzó el cristianismo, como en modernísimos edificios de corporaciones de dudosa reputación, como esa “Empresa” cuyo poder se va haciendo infinito a medida que avanza la trama.

Nicholas Blohm seguirá leyendo ese extraño manuscrito, que modifica su contenido a capricho de un poder que se escapa de la inteligencia humana. Su camino se cruzará con el de Dante Contini-Massera, descendiente de una rancia familia italiana muy poderosa, que acude a Roma cuando su tío, Claudio Contini Massera, está a punto de morir a causa de una grave enfermedad. Ni Dante conoce a Nicholas, ni Nicholas sabe de Dante nada más que la información que, con cuentagotas, le va proporcionando el misterioso manuscrito. Sin embargo, cuando sus caminos coinciden, emprenderán juntos una aventura que les llevará por diferentes países y destinos más que sugerentes, desde la mencionada Armenia hasta la misteriosa y emblemática biblioteca de Hereford, en Inglaterra, en donde visitan su famosa biblioteca, en la que los libros permanecen atados con gruesas y antiguas cadenas para evitar los robos.

Misterio, historia, dramatismo, extrañas conspiraciones, descubrimientos del maléfico doctor Mengele ocultos en las ignotas catacumbas de Armenia, investigaciones ocultas en complejos situados en la inmensidad del desierto en algún lugar perdido de EEUU… “El manuscrito” cuenta con todos estos ingredientes para convertirla en una novela atractiva, atrayente, adictiva y representante de esa forma de leer en la que se te pasan las horas sin que te des cuenta, sin que puedas dejar de leer hasta saber un poco más. La trepidante acción, cuya muestra supone el inicio que os acabo de poner, no dejará indiferente a nadie, pero es que el manuscrito es algo más que eso. Mucho más que eso, diría yo. A todo lo anterior, muestra de una literatura que a priori podría parecerle a muchos de consumo o ligera, Blanca Miosi le proporciona su toque personal, esa profesionalidad llena de matices que ha sabido labrarse a fuerza de sus tres recetas clásicas: escribir, escribir y escribir. Ese toque personal al que me refiero se manifiesta en la elaboración de sus personajes, desde los mencionados Nicholas y Dante, los auténticos protagonistas, hasta el mayordomo de Dante, Pietro, pasando por todos los demás. Carlota, la madre de Dante que oculta un gran secreto que se irá descubriendo a medida que transcurre la trama, el fraile Francesco Martucci, íntimo amigo de Claudio, que carga también con su correspondiente secreto, el mismo tío Claudio, un personaje grande, importante, creador de “La empresa”… Todos tienen algo que ocultar, todos son importantes para la trama, todos aportan su granito de arena para convertir esta novela en un atrayente viaje a la literatura con mayúsculas.

También resultan muy atractivos algunos personajes secundarios que, sin aportar a la trama gran contenido, acompañan a los personajes principales en este sugerente viaje al misterio. Es el caso de Linda, una mujer de la que Nicholas estuvo enamorado y que ahora no le gusta. Ella, con su indiscreción y curiosidad, provoca un pequeño cataclismo cuando abre el manuscrito y hace que se borre todo el contenido. También son sugerentes y misteriosos Irene, la novia colombiana de Dante, dueña de una floristería, y Jorge Rodríguez, un contable de la misma nacionalidad que muere en extrañas circunstancias atropellado por un vehículo.

No puedo ni quiero seguir desvelando más aspectos de la trama de “El manuscrito”. Es necesario que todo aquel que disfrute de la buena literatura la lea. Blanca Miosi está consiguiendo con su buen hacer un puesto muy importante en el mundo de los buenos escritores. La novela está siendo todo un éxito de ventas en Amazon, y eso demuestra que tiene tirón, que engancha, que atrae y que entretiene. Es algo más que un best seller al uso, con esos personajes planos a los que nos tienen acostumbrados muchos escritores posiblemente de más renombre que Blanca, pero de infinitamente menos profesionalidad. Malos muy malos y buenos que de tan buenos parecen imbéciles profundos. Los personajes de Blanca tienen mil matices. Pueden ser corruptos y hacérsenos simpáticos, pueden ser honestos y mantener un halo de hipocresía. Hasta el mismo Mengele se nos hace simpático en algún momento del encuentro… Pero no quiero desvelaros más amigos. Os invito a sumergiros en la lectura de esta magnífica novela, y a esperar con ilusión y curiosidad esa segunda parte que anticipa el final de la primera. Seguro que Blanca está ya trabajando en ella.

Jaime Cortés
Blog: ALGUNOS LIBROS BUENOS